Para la CIDH la obtención ilegal de información entorpece la labor de las defensoras y defensores y acrecienta el riesgo que enfrentan, tanto estas personas como las víctimas a quienes defienden o las comunidades a las que acompañan.
En este sentido, en su informe sobre la Situación de las Defensoras y los Defensores de los Derechos Humanos en las Américas, la CIDH recomendó a los Estados: “Abstenerse de incurrir en cualquier tipo de injerencia arbitraria o abusiva en el domicilio o sedes de organizaciones de derechos humanos, así como en la correspondencia y las comunicaciones telefónicas y electrónicas de éstos”, de acuerdo a una nota publicada por la revista colombiana Semana.
Asimismo, este órgano abordó con suma preocupación el hecho de espionaje en Colombia, dado el riesgo que ello representa para las libertades fundamentales de los colombianos,a través del otorgamiento de medidas cautelares y otros mecanismos.
Además, instó a las autoridades a investigar y determinar las responsabilidades, así como a aplicar las sanciones correspondientes.
Paradójicamente y pese al escándalo que generó la medida ejecutada por el DAS, y que algunos expertos señalan que es promovida desde la Casa de Nariño, el Departamento de Estado de EEUU reaccionó frente al informe de la CIDH resaltando los esfuerzos del Gobierno colombiano por mejorar en este campo.
En un informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, el Gobierno de los Estados Unidos citó como ejemplos de su afirmación el proceso de ’Justicia y Paz’ adelantado por la gestión del presidente colombiano Álvaro Uribe.
Además destacó que los asesinatos y secuestros se ’redujeron’ durante el pasado año.
Para el abogado colombiano y defensor de derechos humanos, Jorge Molano, la acción cometida por el DAS forma parte de una política de persecución del Gobierno colombiano que atenta contra la libertad de expresión y de poder hacer oposición en esa nación.
El abogado indicó en una entrevista reciente que en su país quien se tome el atrevimiento de hacer oposición política y defender los Derechos Humanos será objeto de espionaje, persecución y ataques por parte del Gobierno de Álvaro Uribe.
Aseguró también que con estos acontecimientos el presidente Uribe y su gabinete han quebrado el estado de derecho en Colombia, razón por la cual deberá responder ante ese país y ante el mundo entero.






