Socialistas y Populares desde hace meses negocian en Madrid llegar a un acuerdo, visto que las posiciones al respecto son abismales, el PSOE castellano manchego crítica que la hipocresía e incongruencia del Partido Popular de Cospedal alcanza cotas insospechadas cuando se habla de Castilla La Mancha y es que, aunque Cospedal vote en Toledo de cara a la galería de los votos, en Madrid lo importante son las necesidades de los gobiernos de Valencia y Murcia, ambos del PP, quienes no apoyan de ninguna manera que en el Estatuto figure una mención a la caducidad del trasvase en 2015, como salió de las Cortes de Castilla La Mancha. Esta oposición frontal a dicha mención del Estatuto lo demuestra la manifestación en favor del trasvase y en contra del Estatuto organizada en Murcia el pasado 28 de marzo, que contó con la asistencia de los Presidentes Camps y Varcárcel.
El PSOE castellano manchego mantiene que nadie puede dar lecciones de solidaridad a la Región, ya que en estos años más de diez mil millones de metros cúbicos de agua han sido trasvasados desde la cabecera del Tajo hacia los territorios de Levante, hipotecando el desarrollo de los castellano manchegos y el futuro del río y su cuenca, con un daño evidente en el curso natural del Tajo y sus afluentes. La situación de pantanos como el de Entrepeñas y Buendía reflejan la situación precaria de sus reservas que hacen inviable nuevos trasvases.
Resulta inaceptable que la Presidenta del PP castellano manchego María Dolores de Cospedal esté cada día más alejada de las necesidades de su región, y cada vez más cerca de unos intereses nada claros que cada vez menos dignifican las necesidades de sus ciudadanos, permitiendo que poblaciones de la región tengan necesidades acuciantes de regadío y de agua para su consumo, mientras por el contrario, los Gobiernos populares anuncian a bombo y platillo grandes complejos hoteleros privados con campos de golf y grandes lagos de vegetación inadecuada a la realidad de la zona, todo ello sin planificar una política racional y sostenible de agua, que garantice por ejemplo inversiones en plantas desaladoras, dando así una muestra de insolidaridad e hipocresía hacia Castilla La Mancha y sus gentes.
La reordenación en la política del agua se está convirtiendo en una necesidad no sólo en Castilla La Mancha sino en el resto de España. Los principios de cohesión social, racionalidad y sostenibilidad son los principio en los que se tiene que basar esta nueva política de gestión del auga impulsada por el PSOE y planteada ya en la directiva europea 2000/60/CE por la que se establece un marco de actuación que propone soluciones alternativas a los trasvases de agua que están enfocadas a la gestión de la demanda, la reutilización de los recursos y a la utilización de las desaladoras.
De vuelta al Congreso de los Diputados, el Grupo Socialista ha informado que aunque el Estatuto se pueda aprobar en Madrid con los votos de otros grupos políticos, no lo hará si no lo aprueban los dos grupos que lo aprobaron por unanimidad en las Cortes castellano manchegas.
El 1 de abril veremos si la ponencia constitucional junto con la dignidad y el agua de los castellano manchegos seguien o no adelante. Cospedal mediante, entre dos aguas.






