La política migratoria del nuevo Gobierno italiano, sigue provocando reacciones a nivel internacional. Los medios de comunicación de multitud de países tienen una visión crítica, que no comparten los medios tradicionales italianos, por lo menos no a los niveles de la realidad.
El gobierno español es el único que ha criticado abiertamente la política migratoria italiana.
«El incidente italo-español no está cerrado», reza el popular periódico italiano «La Repubblica» en su página Web. 48 horas despues de las declaraciones de la vicepresidenta Fernández De la Vega, que casi provocó un incidente diplomático entre los dos países (y es este tema lo que más preocupa a los diarios italianos), otro ministro del ejecutivo socialista ataca la política de inmigración que aplica Italia. «Ponen más el acento en discriminar al diferente que en gobernar el fenómeno». «Quieren criminalizar al diferente y yo asumo la responsabilidad de gobernar el fenómeno de la inmigración». «Un inmigrante ilegal sólo puede tener un destino, el retorno a su país, pero por medio hay que cumplir todos los requisitos de respeto a los derechos humanos» Ha dicho esta mañana el Ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho desde Badajoz.
Berlusconi va a aprobar un decreto contra la inmigración irregular, que supone incluso el cierre de fronteras. El nuevo Ejecutivo estudia la suspensión de la aplicación del Tratado de Schengen con el objetivo de proceder a la expulsión de miles de gitanos bulgaros y rumanos, ciudadanos que ya han ingresado en la Unión Europea. El clima de racismo entre la sociedad, alentada por sus propios políticos es impresionante, y ese es el motivo que está provocando varios incidentes muy graves y violentos contra la población inmigrante en toda Italia.
Ramón Alberca Ogallas - Redacción Roma






