La investigación se inició tras recibir la denuncia de los educadores de un centro educativo del barrio de Carabanchel en Madrid. Según informaron a los agentes, una de las menores que asistía habitualmente a este lugar, de doce años de edad, había contactado con un hombre a través de Internet. La menor chateaba habitualmente con un individuo que se mostraba ante ella por medio de una webcam, ocultando su rostro con una máscara. También informaron a los agentes que la menor se escapaba reiteradamente del centro y que, durante una de sus ausencias, había sido víctima de un delito de violación.
Del mismo modo, pusieron en conocimiento de la policía las cuentas de correo electrónico a través de las cuales el arrestado amenazaba e intimidaba a las menores del centro.
Gracias a estas cuentas de correo los agentes pudieron identificar y detener al presunto agresor.
La operación ha sido realzada por la Brigada de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de Policía Judicial.






