Las palabras se las lleva el viento
Algún día, y puede ser dentro de dos meses o de 20 años, PP y PNV van a pactar, sea en el Congreso, como ya hicieran, o en el Parlamento vasco. Ambos están condenados a entenderse... ¡Xavier Arzalluz, al fin y al cabo, fue el diablo hasta que José María Aznar lo necesitó y Jordi Pujol fue un “enano” hasta que al presidente Aznar le diera por hablar catalán en la intimidad! Lo mismo pasa con López... Hace cosa de dos años era, por decirlo de algún modo, excesivamente condescendiente con ETA y hoy, incluso para Maria Dolores de Cospedal, es la única esperanza para los vascos.
¿Jugar con fuego?
Dentro de dos meses Patxi López, probablemente, sea un héroe para la derecha en nuestro país, y nadie se va a acordar de quién era para ellos antaño. Antonio Basagoiti que, tímidamente, da a entender que no va a seguir con la beligerante línea de Mayor Oreja o María San Gil, puede hacer posible que en el País Vasco se vivan nuevos tiempos. Aún así, queda la duda de quién es Basagoiti y si va a apostar por el frentismo, como le gustara a muchos nacionalistas, o va a entender que no es el momento de jugar con fuego.
¡Irresponsable PNV!
Mientras tanto en el PNV no dejan de hacer declaraciones inoportunas. Primero, hubo quien advirtió que ETA volvería a matar si López fuera lehendakari. Un escenario más que probable, pero que en bocas de un dirigente nacionalista, suena a amenaza... Al margen de esta declaración, otros han insistido en decir que sean legalmente o no miembros del Gobierno, seguirán dirigiendo la política vasca. ¿Desde dónde? No hacen más que dar argumentos a aquellos que, en ocasiones exageradamente, vincularon al PNV con movimientos no pacifistas. Y no me gusta, porque confío, y entiendo, que no es así... Imaz se desentendió y, otros, deberían hacer lo mismo.
Nacho Corredor es autor de “439 días. De cómo Zapatero buscó la paz”.
Disponible una reseña del libro en «La Democracia». Sitio web del autor.






