40 años despues de nacer el movimiento del orgullo en un Pub de Nueva York han cambiado muchas cosas y esta celebración, se comparta o no, no se ve tanto como la manifestación de un colectivo concreto, si no de este y sus simpatizantes, que cada vez somos más. Sin embargo siempre habrá especímenes humanos que tendrán miedo siquiera de pasar cerca de donde se celebre para que no les confundan, vayamos a que les pase algo, a que vean que no pasa nada, que es una fiesta y se contagien...seguro que por mucho que avancemos estos individuos siempre acecharán recelosos. Por fortuna a gente como Dick Cheney, homofobísimo él, le toca vivir de manos de su hija lesbiana una gran lección de la vida. Estos individuos ultraconservadores ven cadencias viciosas en aquellos que expresan su libertad sexual y de género y, sin embargo, justifican sin pudor alguno la no estrenada moral de Berlusconi, incluso haciéndose acompañar a las fiestas de éste exclusivamente de sus hijas pre y adolescentes, para el goce de cada uno de ellos, quizá sólo visual si, pero deplorablemente húmedo.
Con tanto por hacer todavía, Madrid se ha convertido en un referente mundial para el orgullo. No ha sucedido esto tan sólo por la fiesta en si, si no también por la acogida y el apoyo, y con atención especial al mensaje. Este año el lema es "escuelas sin armarios" y me encanta. La educación es fundamental para evitar la intolerancia así como la normalización de las situaciones civiles atiende a los derechos civiles de todo ciudadano, y absolutamente tod@s lo somos. No es cierto que la única forma de familia sea la católica, es algo obvio cuando incluso muchos de sus creyentes viven situaciones familiares que la Iglesia no acepta, y ¿acaso una persona homosexual no puede ser creyente?, en Andalucía, de hecho, no es nada raro encontrar gays "capillitas". No es que no vean coherente el matrimonio homosexual, el problema radica en que la Iglesia como institución no acepta la existencia de esta opción sexual, algo bastante curioso cuando la mayoría de noticias referidas a la perversidad sexual de la que ellos acusan, ellos mismos las protagonizan. Y digo intencionadamente Iglesia como institución, porque me consta de la existencia de voces divergentes en su seno, voces mucho más adaptadas a la realidad social que tanto en este como en otros temas son silenciadas.
La aceptación del movimiento LGTB es tal que se ha empezado este año una estrategia de desprestigio y boicot desde los medios más "temerosos de Dios", bueno, digamos mejor en este caso "de dios". Ante la fuerza del mensaje en pro de una educación que elimine barreras y tabúes, la amenaza de desplazar las fiestas fuera de Chueca. Ante la normalización social y la aceptación del movimiento, ataques llenos de demagogia barata pero altamente producida como este video de intereconomía
http://www.youtube.com/watch?v=9451SO4TKtE&hl=es
La libertad es la máxima expresión de la ciudadanía, expresarse libremente es un orgullo que tod@s debemos celebrar. Que nadie se equivoque, este año se han comenzado los trámites para despenalizar la homosexualidad en India, este año se ha celebrado tímidamente el orgullo (con muchísimas restricciones) por primera vez en China, este año sigue quedando mucho por hacer. No es cuestión de celebrar pertenecer o apoyar al colectivo LGTB, lo que celebramos es el orgullo ciudadano de poder expresar nuestra sexualidad sin máscaras, lo que celebramos es el camino de tantos hacia una escuela sin armarios, hacia una ciudadanía plena.






