A la derecha española no le gusta la Memoria Histórica, es lógico, saben perfectamente que aunque el PSOE realice políticas de derechas en muchos campos incluido el económico, existen muchos votantes que no le pasarán factura por ello, ya una gran cantidad del granero de votos socialistas procede de la aversión que les crea la derecha española por su pasado franquista.
La Guerra Civil Española aun pasados setenta años sigue estando más presente de lo que algunos desearían, son los que por otra parte sienten que existe el peligro de que se les pueda arrebatar su « victoria », que tan bien supieron preservar durante la denominada transición, con las complicidades ya conocidas de quienes no dudaron en traicionar la memoria de los luchadores republicanos, que teóricamente deberían de haber sido los suyos.
La mayoría de los descendientes de los asesinados, de los represaliados, y de todos aquellos que sufrimos la represión fascista votarán cualquier cosa que pueda evitar que la conjunción clerical-fascista vuelva al gobierno de España.
El PSOE conoce esto y también que son votos incondicionales, aunque los esté traicionando con una Ley de Memoria Histórica injusta e inicua con las víctimas del franquismo, a la que se sumaron todos, excepto el PP y ERC por motivos diametralmente opuestos. Esta ley no declara ilegal al régimen franquista si no que se limita a declararlo como « ilegítimo », lo que supone una únicamente una categoría moral con nulas repercusiones legales.
El aparato del PSOE y sus corifeos los llamazaristas de IU intentan hacernos tragar que la ley aprobada es lo máximo posible a lo que se puede llegar, como si la Brunete ya estuviese con los tanques en marcha para ocupar Madrid si se daba un paso más. Son más o menos las mismas excusas que se emplearon durante la denominada transición para mantener prácticamente intactas las bases del sistema franquista.
Pueden engañarnos a muchos, pero no ha todos, hay que crear en las víctimas del franquismo, sus descendientes y en los demócratas en general un estado de opinión que presione para cambiar esa ley, y lograr que las víctimas del franquismo sean reconocidas jurídicamente como tales, que se anulen los sumarios de los juicios franquistas y que se declare a aquel régimen y todas sus leyes y disposiciones como ilegales de pleno derecho. El informe del equipo Nizkor es modélico al respecto.
Hemos de sacar al franquismo de ese extraño limbo de la « ilegitimidad » donde lo instala esta dichosa ley, y arrojarlo al averno de la ilegalidad con todas sus consecuencias, que es donde tiene que estar.






