Recordar para no olvidar, la memoria colectiva es débil, sobre todo cuando se ha negado a toda una generación conocer de donde venimos y a donde vamos. Una sector radical de España arrebató sus derechos y libertades al resto de los ciudadanos.
Pero la trayectoria de la humanidad nos dice que la historia es una espiral que se repite una y otra vez si no se aprende del pasado. En España, la derecha en connivencia con la iglesia católica nos arrebató la libertad, nos negó la educación y relegó a la mujer a un papel de asistente obligatorio a los deseos del hombre.
Hoy en día se torna difícil volver a asaltar el poder escopeta en mano sembrando las cunetas de cadáveres, pero la semilla de aquella derecha sigue entre nosotros con la iglesia como aliada, intentando arrebatar los derechos conseguidos, intentando controlar la educación y tratando de decidir sobre algo tan personal como es el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo.
No, ya no pueden sembrar las cunetas de cadáveres, pero salen a la calle agitando su cólera y tratando de extender su odio a la libertad.






