La compañía aérea Spanair ha anunciado que recortará el 29% de su plantilla, 1100 trabajadores y sus familias directamente afectados. Además anuncia la cancelación de 10 de sus rutas entre julio y septiembre:
Las rutas afectadas son las que conectan Girona con Mallorca; Barcelona con Zurich; Bilbao con Jerez y Málaga y Madrid con Girona, Granada/Jaén, Viena, Asturias y Munich.
La compañía ha asegurado al Govern de les Illes Balears que mantendrá su sede en Llucmajor (Mallorca), los vuelos entre islas y entre las Islas y la Península Ibérica.

El argumento para justificar medidas tan drásticas es el cumplimiento de un plan de viabilidad trazado para enfrentarse a la crisis que padece el sector y el continuo encarecimiento del precio del combustible. Con la cancelación de la decena de rutas se pretende ahorrar hasta 90 millones de euros.
Los trabajadores contemplan como inevitable el traslado del servicio de atención al cliente a otros países donde los salarios son más bajos. La propietaria de Spanair, la aerolínea escandinava SAS, ya ha trasladado sus servicios de llamadas a la India.






